Rutinas

No está hecha para exprimirte ni para que estudies perfecto. La rutina sirve para que, incluso en los días sin ganas, sepas qué toca y puedas avanzar sin discutir contigo mismo.

Rutina corta (para empezar sin agobios)

1–2 horas al día

Un solo bloque de estudio

Entender el tema, sin memorizar

Objetivo: crear el hábito

Rutina equilibrada

3–4 horas diarias

2 bloques de estudio con descanso

Tema nuevo + repaso

Algún test o esquema sencillo

Rutina de constancia diaria

4–5 horas al día

Mañana: estudio / Tarde: repaso

Un día a la semana más ligero

Revisión semanal

Rutina intensiva (solo en épocas concretas)

6–7 horas al día

Bloques cortos y descansos frecuentes

Mucho repaso y test

Descanso obligatorio

Rutina flexible (para días difíciles)

Horas variables

Priorizar sentarte, aunque sea poco

Repaso ligero o lectura

Sin castigarte

utina para días de saturación mental

Repasos suaves

Esquemas o mapas

Audios o lectura sin presión

Cerrar antes de tiempo